Retrato

DANIEL GARCÍA, Argentina
por Alba Piazza

Fotógrafo, reportero gráfico, creador de registros infinitos.


Una mirada que se involucra más allá del hecho: “Los fotoperiodistas tenemos una responsabilidad social”. Leyendo la excelente nota de Dora Becher, en revista Contrastes. Un reencuentro con Daniel, alguien que además de ser ejemplo en su tarea de reportero gráfico, es también una personalidad que vale la pena conocer. Hay una suma de cosas que fueron significativas en esta pequeña amistad con Daniel: su amistad primera con mi viejo, en los 70, sus charlas y encuentros de fotografía, sus prácticas de revelado en el laboratorio, su participación en la decisión de compra de la “nikormat” que mi viejo adquirió para entonces y que luego -esa cámara- fuera mi primer réflex analógica. Es todo un privilegio para mí, conocer al autor de fotografías increíbles, que inevitablemente aparecen en publicaciones, libros cuando se trata de la fotografía documental y de nuestra historia. Daniel siempre era el nombrado “amigo de papá, el fotógrafo que le enseñó fotografía”.
Cuando empecé a estudiar fotografía, entre mis libros favoritos, con laburos de reporteros gráficos, siempre estaba una foto de Daniel entre fotos de otros grandes. De alguna forma, a través de su obra pude conocerlo, mucho antes que aquella vez, en un bar de Palermo, cuando luego de una comunicación telefónica, combinamos el encuentro. Es difícil explicar con palabras lo importante y a su vez extraño, que resultó estar en vivo y en directo y a su vez, hablar con Daniel. La imagen que siempre tuve, por mucho tiempo -paradójicamente- fue a través de las fotos, blanco y negro, que estuvieran en los álbumes de la familia, álbumes de los “amigos” de la juventud de mis viejos. El tiempo, las ocupaciones, las responsabilidades, habían interrumpido esa amistad entre mi padre y Daniel. Logramos recuperar ese tiempo, y tal fue que ahora ya podía ver a color al mismo “amigo de papá” y mejor aún, en persona.


Hablando de mundiales por Brasil y marchas, manifestaciones por Argentina.

Corría la copa del mundo, julio de 2014, en Rio de Janeiro, Brasil. Luego de meses en algún café, de Bs As, Argentina, volvimos a encontrarnos. Daniel tiene bastante historia como reportero grafico, en la Argentina: dedicado al fotoperiodismo hace más de 30 años, diez mundiales de fútbol, participación en elecciones presidenciales y otros eventos internacionales. Ha participado en la edición de varios libros y muestras colectivas. Fue jefe de fotografía de la agencia de noticias France-Presse. Conociendo gran parte de la obra de Daniel, puedo decir que en una foto se resume la esencia de Daniel como fotógrafo: el registro de las Madres y familiares de desaparecidos en la Plaza de mayo en plena lluvia, en abril de 1983;
“Marcha de Madres de Plaza de Mayo bajo la lluvia”. “Me acuerdo que estaba por el centro, ese día, comprando unos zapatos Grimoldi, un gusto que quería darme, esos zapatos estaban a la espera de que mi ahorro al fin me llevara a la zapatería. Así fue que en ese mismo momento, lloviendo y yo con los zapatos puestos, no había opción, era necesario hacer registro de ese momento. Me arremangué los pantalones y ahí estuve, frente a la marcha. Mis zapatos quedaron bajo el agua.” En el medio de esa lluvia, la marcha de familiares de desaparecidos en aquel abril de 1983 estaba dando este increíble registro que años después hemos recibido por obra de la cámara que en manos de Daniel fue concebida. Un memorable registro con la carga histórica infinita, la imagen en su mayor esplendor. Perpetuar el tiempo, dejar la huella por siempre para quien quiera ver, conocer ese momento, participar de ese momento, estar ahí mismo, re-vivirlo.


Literatura, cine y fotografía.

Hablamos de cine, de textos para leer. Coincidimos en varios films, esos que te dejan una escena en la memoria imposible olvidar. También la admiración hacia el cine francés, fue coincidencia. La película Delicatessen, fue una sema de escenas que nombramos, en las que el absurdo, la ficción y el humor, se enlazan dando imágenes exquisitas y muy simpáticas. Para Daniel, leer es parte de este oficio. Leer y sobre todo historias de ficción, “porque quien escribe te está dibujando imágenes en la cabeza”.
“La fotografía tiene cerebro y corazón y a los dos los cultivás con la literatura”, afirma. Autores como: Saramago, Antonio Tabucchi, Gabriel Garcia Marquez, Vargas Llosa, Borges, Roberto Arlt.


La fotografía en la argentina.

Daniel considera que hoy la fotografía argentina “sigue dependiendo de quién requiera de ellas, seguimos siendo el soporte de lo que se escribe”. Aunque hoy haya buena disponibilidad e incalculable alcance dados los aportes técnicos; las cámaras digitales y sus memorias, aún la fotografía está subordinada. Si bien 30 años atrás, los inconvenientes eran por el efecto de la censura, hoy publicar todos los trabajos se ve afectado por la necesidad que determine la nota, el texto. “Aún no se reconoce a la fotografía como lenguaje propio. Es importante conseguir insertarse en la estructura de los medios, así la fotografía tener más relevancia.”.


¿Cómo creés que hoy se diferencia el fotógrafo profesional del fotógrafo amateur, siendo que hoy la actividad de fotografiar y llamarse "fotógrafo" se fomenta aún más?

La diferencia sólo puede darse por el tiempo en que se define la imagen. Un fotógrafo profesional en poco tiempo define con imágenes. El aficionado sólo tiene la ventaja de estar en el lugar justo en que sucede lo que luego será una buena foto. Ante un acontecimiento importante, siempre es valioso estar ahí mismo, pero la clave que acompaña a “una buena foto” será saber contar mejor ese momento.


¿Cómo ves al reportero gráfico hoy en relación al reportero gráfico de décadas anteriores, cuando vos te iniciabas en este laburo?

Lo veo en inferioridad de condiciones. En aquella época había mucho por hacer y poco por perder. La fotografía periodística fue ocupando un lugar importante dentro del proceso informativo, pasando del simple elemento decorativo o “de prueba fehaciente” a comenzar a construirse como lenguaje propio. Hoy está desandando ese camino. De hecho me dá un poco de tristeza haber acertado con el vaticinio de la desaparición de los editores fotográficos. Por lo menos aquellos que pudieron ejercer la edición ya están en proceso de extinción. Por lo que el trabajo del reportero gráfico queda cada vez más en manos de quienes detentan poder dentro del medio pero escasamente poseen las condiciones que le permitan escoger con criterio periodístico las imágenes a publicar.



¿Decís que hoy el papel del "fotoperiodista" peligra ante tantos intereses impulsados por los medios? Sería un camino difícil, pero crees posible hoy trabajar de manera independiente?

Lo que peligra es justamente la independencia del reportero gráfico, por lo que ser un trabajador por fuera de las estructuras de los medios no es un mal recurso.
El problema es que si finalmente quien decide lo hace con el mismo criterio no habría ningún resultado diferente e inclusive el “independiente” seguirá dependiendo del que tiene la billetera y el poder.


Hoy, la tecnología, los medios de comunicación dan un protagonismo grande a la fotografía, volviéndose herramienta no sólo de los fotógrafos, del usuario mismo común.
¿Qué opinás respecto a cómo se reconoce hoy al "fotórafo", al profesional de la fotografía?

Con el simple mecanismo de que pueda exhibir más de una “pieza” buena. Creo que en la mayor parte de las fotos de aficionados, o transeúntes circunstanciales alrededor de un hecho que merece ser informado, escasamente cumplen con las características básicas de una buena foto de prensa.
Pero si en ese lugar hubiese estado un reportero gráfico profesional hubiera sido una “fiesta”.


¿Podrías nombrar a algún fotógrafo que considerás referente en su rol de fotógrafo, reportero gráfico? Sea actual o no, de origen nacional o extranjero.

Es una pregunta muy difícil pues abundan tanto en el mundo como en nuestro medio los fotógrafos talentosos, pero no me voy a escapar.
Dos nacionales: Jorge Aguirre y Guillermo Loiácono.
Dos extranjeros: Henry Cartier Bresson y Eugene Smith.


Como todo fotógrafo, y con la necesidad por conocer, disfrutar, registrar, existe algún lugar en el mundo que recomendarías, más allá de las cuestiones “documentales”, de profesión de reportero gráfico, cuál sería ese “lugar en el mundo”, ese lugar que es imperdible a los ojos de cualquiera, y más aún de un fotógrafo?

No conozco todo el mundo como para poder elegir sin equivocarme, de los lugares que no estuve me gustaría ir a India, pero creo que un reportero gráfico puede hacer un buen trabajo en cualquier parte, quizás habría que concentrarse más en los temas a desarrollar que en los lugares. Ahora tratando de contestar tu difícil pregunta me parece que lo más atractivo es escudriñar en las culturas que nos son un poco ajenas, mientras haya tiempo ya que la globalización podría provocar una hegemonía tal que se desembocara en una cultura “universal”, si bien supongo que seguirán habiendo diferencias aunque quizás no tan marcadas. En los juegos olímpicos de Londres me llamó la atención que luego de sólo treinta años de no estar en esa ciudad el cambio era brutal.
Especialmente con el desarrollo de cadenas comerciales -las que venden comida, café, indumentaria, etc.- el paisaje urbano se mimetiza y si te pusieran ahí sin saber dónde estás quizás no podrías adivinar en que ciudad te encontrás. Luego de terminar el un último café, y con el reloj ya marcando la hora para dar cierre, auspiciando que el día siguiente esperaba una jornada laboral desde temprano, nos despedimos. Una postal de un grande en una ciudad maravillosa, donde la frase “todo puede acontecer” es la respuesta a muchas cosas que pocas veces tiene explicación alguna. Me tomé el atrevimiento de tomar esta foto de Daniel, un gustazo imposible de olvidar, entre cantos y festejos por la pasión del mundo, futbol e hinchadas, la foto del mas grande, y por qué no: “del Maradona del fotoperiodismo argentino”.
- Alba Piazza.

Sobre el autor:

Daniel García se desempeñó desde 1975 como reportero gráfico. A partir de 1982 es fotógrafo y editor fotográfico de la agencia Diarios y Noticias (DyN). Desde 1985 hasta la actualidad fue jefe regional de fotografía de la agencia France-Presse (AFP) con sede en Buenos Aires. Tuvo como fotógrafo una actuación destacada relevando las acciones y movilizaciones de las Madres de Plaza de Mayo y otros organismos de derechos humanos durante la última dictadura militar en Argentina. Es uno de los más importantes fotoperiodistas del país. Cubrió entre muchos otros eventos copas del mundo de futbol, elecciones y asunciones presidenciales, golpes de estado y rebeliones militares en América Latina además de la guerra por las Islas Malvinas en 1982.
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Sobre la entrevistadora:

retratoAlba es diseñadora y profesora en comunicación visual, fotógrafa. Trabaja en producción audiovisual, combinando los lenguajes de gráfica, fotografía y video. Apasionada por la fotografía, en la que se desempeña de manera independiente, realizando trabajos personales en documental y fotografía artística, como también producciones con fines comerciales, donde el cliente es protagonista en el sentido del mensaje. Participa en exposiciones individuales y colectivas. Ha publicado sus trabajos en medios nacionales e internacionales. Ganó premios y menciones algunas veces, otras: no.
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